Real Casino de Murcia, su historia
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El Real Casino de
Murcia es uno de
los edificios más
emblemáticos de la ciudad
española de Murcia. Se
encuentra en la céntrica
calle Trapería, no lejos de
la catedral. El edificio,
cuya construcción comenzó en
1847 es una mezcla de las
distintas corrientes
artísticas que coexistieron
en la segunda mitad del
siglo XIX y principios del
siglo XX en España y fue
declarado monumento
histórico-artístico nacional
en 1983, por lo que en la
actualidad está considerado
bien de interés cultural,
con la categoría de
monumento. El edificio es
la sede de la institución
social del mismo nombre que
funciona como un club
privado y que fue
constituida el 11 de junio
de 1847. La Sociedad se
instaló inicialmente en un
palacete del Marqués del
Vado situado en la calle
Lucas. Posteriormente fueron
adquiridos diversos
inmuebles hasta completar el
actual trazado del edificio
hacia finales del siglo XIX.
No obstante ser un club
privado, la planta baja
monumental del edificio está
abierto a las visita
turística y a la celebración
de actividades culturales,
siendo el edificio civil más
visitado de la Región de
Murcia.
Tras un periodo de
decadencia provocada por la
crisis experimentada por
este tipo de sociedades en
la segunda mitad del siglo
XX, la Sociedad del Real
Casino de Murcia se ha
revitalizado notablemente y
el edificio monumental que
constituye su sede ha sido
restaurado en su integridad
entre los años 2006 y 2009,
por cuya razón el rey Don
Juan Carlos I de España
concedió al Casino de Murcia
el título de Real. El
proceso de rehabilitación
integral ha afectado a la
totalidad del edificio,
incluidas las estructuras,
cimientos, suelos,
paramentos y cubiertas, así
como a todos los elementos
decorativos, el mobiliario
histórico, las lámparas y
las obras de arte. Han sido
recuperados numerosos
espacios y se ha dotado al
edificio de los servicios
más avanzados, al tiempo que
se han removido las barreras
arquitectónicas o se han
salvado mediante elementos
mecánicos. |
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El Casino de Murcia
El Casino de la ciudad de Murcia (España) es uno de los edificios más
bellos y emblemáticos de la ciudad. Se encuentra en el centro
tradicional de la misma, en la calle trapería, a medio camino entre la
Plaza de Santo Domingo y la catedral.
A esta calle asoma la magnífica fachada ecléctica de principios del
siglo XX, mostrando influencias modernistas e historicistas. A ambos
lados de la puerta principal se abren las populares "peceras", que son
salones de café con la particularidad de que uno de sus lados es un gran
ventanal.
El edificio del casino empieza a tomar forma hacia 1852. Tiene una
estructura asimétrica pues a lo largo de los años fueron comprando casas
vecinas para ampliarlo.
Es una buena muestra de todas las corrientes artísticas que tejieron el
siempre ecléctico siglo XIX. Se accede por un pequeño vestíbulo
tardobarroco, cruzamos una puerta neoárabe de cristales de colores y ya
estamos en el gran patio neonazarita. La decoración de Manuel Castaños
requirió más de 20.000 láminas de pan de oro para ornamentar las
paredes. Es un salón de doble altura (recorrido por una tribuna en la
parte superior) que culmina en una bóveda estrellada de cristales, que
es la parte más alta del edificio. La inscripción árabe que recorre todo
el perímetro reza Nada más grande que Dios.
A continuación de este primer espacio encontramos la gran galería que
vertebra el edificio. Es un pasaje cubierto por una bóveda de cristales,
por lo que sobresale su iluminación. A un lado y a otro de esta galería
cubierta se encuentran distintas dependencias. Una de ellas es la
maravillosa biblioteca inglesa, hecha por una empresa irlandesa en 1913.
Entrar en ella y admirar su tribuna superior de maderas talladas y los
miles de volúmenes en encuadernaciones antiguas es trasladarse a otro
tiempo. En la actualidad esta biblioteca contiene más de 20000 libros,
reservados a socios e investigadores.
Otra dependencia destacable es el tocador de señoras, un elegante
saloncito en cuyo techo encontramos pinturas con alegorías femeninas de
la diosa Selene.
La galería central desemboca en el patio romano-pompeyano, de estilo
neoclásico. El centro de este patio está ocupado por una magnífica
Venus, escultura de José Planes, de los años 20, que se alza sobre un
pedestal de mármol que muestra distintos episodios de la vida de Zeus.
En un lateral de este patio tenemos el Salón de billar, y en otro un
salón que recuerda el siglo XVIII francés.
Pero la joya del Casino de Murcia es, sin duda, el esplendoroso Salón de
Baile, un gran espacio de doble altura digno de un palacio. Es de estilo
neobarroco y se terminó en 1875. En los techos encontramos lienzos que
presentan alegorías de la poesía, la pintura, la música y la
arquitectura, así como retratos de murcianos ilustres como José Moñino
Conde de Floridablanca (el que fuera ministro de Carlos III), el
escultor Francisco Salzillo, el pintor Villacis y otros. En las paredes
encontramos estucos con alegorías del baile. Sobre el suelo de parquet
taraceado brilla el reflejo de las cinco arañas de cristal de Bacarat
que dan luz al salón con sus más de 700 bombillas.
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